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San Carlos de Foucauld Testimonios de diversos hermanos de Jesús y del Evangelio

A través de estos testimonios podréis descubrir un poco el rostro del Hermano Carlos.                                                                                    

Con ocasión de la canonización de Carlos de Foucauld, hemos propuesto la realización de un número extraordinario de nuestro Boletín. Habíamos ya elaborado uno en 2005 en el momento de la Beatificación y un segundo en 2016 para el centenario de su muerte. Igual que en 2016 hemos querido prepararlo junto con los Hermanos del Evangelio puesto que en 2015 «Roma» aprobó los Estatutos de la Federación de nuestras dos Fraternidades: Hermanos de Jesús y Hermanos del Evangelio. 
 
Nos hemos sentido seducidos por el amor de Jesús hacia los pequeños y seguimos un camino –cuyo iniciador fue Carlos de Foucauld- iluminado en particular por el rostro de Jesús en Nazaret. Para nosotros es una gran alegría saber que la Iglesia lo va a canonizar. Pero se podría uno preguntar por qué se canoniza a un hombre que murió solo en el desierto argelino hace más de 100 años. El mismo Hermano Carlos escribió: “Miremos a los santos, pero no nos detengamos en su contemplación, contemplemos con ellos a Aquel para quien la contemplación llenó su vida. Aprovechemos su ejemplo pero sin detenernos mucho tiempo ni tomar a este o aquel santo como el modelo completo, cojamos de cada uno lo que nos parece más conforme a las palabras y ejemplo de Nuestro Señor Jesús que es nuestro verdadero modelo. Sirvámonos de sus virtudes no para imitarles sino para imitar mejor a Jesús” 
 
Me parece que, si la Iglesia decide canonizar a un santo hoy en día es porque encuentra, a través de él, que el Espíritu Santo tiene algo importante y vital que irradiar en el mundo. Por eso, en este Boletín no hemos querido recurrir a especialistas para que nos den los detalles de la rica personalidad del Hermano Carlos, sino que hemos querido dar la palabra a hermanos que se han inspirado en él para vivir y que, desde diferentes culturas, comparten con nosotros su testimonio personal... Hemos pedido a diversos hermanos que compartieran con nosotros dos aspectos importantes: 
  • ¿Qué me dice hoy Carlos de Foucauld? ¿Cómo alimenta mi vida?
  • ¿Qué aporta Carlos de Foucauld al mundo de hoy, a la Iglesia, a todo cristiano? 
Así pues, vais a poder leer algunos testimonios de hermanos: Hermanos de Jesús o Hermanos del Evangelio. Cada uno de ellos es presentado muy brevemente: país de origen, país donde vive, edad,… Hemos querido respetar lo que dicen tal y como se expresan, sin acortar su testimonio aunque pueda haber repeticiones de un hermano a otro, para mantener su pensamiento y enfoque espiritual dentro de su propia cultura. 
 
A través de esta puesta en común, podréis descubrir un poco el rostro del Hermano Carlos, este hombre apasionado que a lo largo de su agitada vida consiguió poco a poco unificar su interior: "El amor de Dios, el amor de los hombres, es toda mi vida, ¡será toda mi vida, espero!” 2 Esta pasión le llevó a las profundidades del desierto, no para encontrar la soledad, sino para ir al encuentro de los más alejados, viendo en cada ser humano un hermano al que amar, buscando compartir sus condiciones de vida más humildes, como un hermano, como Jesús en Nazaret. 
 

Llegar a ser campesinos con los campesinos a causa de Jesús y de su Evangelio


Algunos noticias de los Hermanitos y las Hermanitas de la Encarnación de Haití.                                                                               

La situación de nuestro país no evolucionó mucho: No hay gobierno desde hace varios meses, las dos ramas de nuestro Parlamento avanzan hacia el final de su mandato. El poder ejecutivo y la oposición “se llevan a matar” y todavía no se despeja ninguna solución. Todas las escuelas del país estaban cerradas por la oposición pero desde enero se efectúa la reapertura de clases abierta o tímidamente según los departamentos pero la inseguridad permanece en algunos barrios y regiones del país… 
A nivel de la Iglesia, llegamos a mantener ´la cabeza por encima del agua` acudiendo a la oración, el diálogo, la escucha de todos, de todas, haciendo lo que depende de nosotros evitando ´echar leña al fuego`… A decir verdad, la situación es de gran tamaño, la mayoría de la gente no sabe a qué santo encomendarse y hace todo lo posible para evitar lo peor pues somos ´un pueblo caña` con los ojos clavados en Dios. ¿Hasta dónde nos podrá conducir esta resiliencia y a qué precio? Un pueblo fuerte, combatiendo y rechazando un estallido social ¡a pesar de las apariencias! 
Aun compartiendo una solidaridad real con la jerarquía del país, la fraternidad se inserta en la red de Congregaciones autóctonos del país (AKESNA) Asociación de las Congregaciones e Institutos seculares nativos del país. Fundada desde hace 32 años, estamos en camino con 18 familias. Es una organización que tiene sus límites pero que facilita la comunión, la solidaridad y el compartir. Un consenso de lo existencial. 
En cuanto a nosotros los Hnos.E/Hnas.E, somos unos cincuenta en camino tratando de vivir cada día nuestra divisa: “Llegar a ser campesinos con los campesinos a causa de Jesús y de su Evangelio” marcando nuestra presencia en trece Fraternidades en una dinámica de oración, de una vida fraterna, de trabajo manual y de servicio. 
Yo quisiera agradecer a todos aquellos y aquellas que nos acompañan con sus oraciones fraternas que facilitan nuestro compromiso junto a los más pobres y especialmente junto a los doscientos niños y jóvenes que tenemos a cargo. Un agradecimiento especial a todas las familias espirituales y sus amigos por su generosidad y compartir, su acción fraterna a causa de Jesús, del Evangelio y del Hermano Carlos de Jesús.” 
Leer también: 
Testimonio de Josep Calvet de la Comunidad de Jesús en Cataluña Cristiana del 2 de Febrero

Patricio Rice, un homenaje mirando al futuro

Artículo publicado el 25 de marzo de 2017 en la página Web de Radio Gráfica (Argentina).                  

Este sábado se desarrolló un sentido homenaje a Patrick Rice. Quien fuera un activo militante internacional de los derechos humanos estuvo presente en muchos recuerdos de compañeros de Radio Gráfica, en militantes del movimiento ecuménico y en su familia.

Rice fue un cura obrero que en la trágica dictadura del 76 estuvo detenido. Sobrevivió por una actuación de la embajada de Irlanda, su país. A partir de allí comenzó una agitada vida de denuncia del terrorismo de estado. Pero no sólo en Argentina, sino a nivel mundial.

Felipe “Gato” Gonzalez, militó junto a Patrick y contó ante un auditorio emocionado “Nos conocimos en Fortín Olmos, en el norte santafesino, allí comenzó nuestra actividad, cuando estábamos en la Fraternidad Hermanos del Evangelio. Anduvimos por muchas partes del país, luego vino la represión. Todo el grupo se desarmó y nadie sabía de nadie. Y lo vuelvo a encontrar cuando recupero mi libertad en el MEDH (Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos). Y empezamos otra vez a andar juntos. Y me llevó a trabajar en un Observatorio de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires. Yo después de la cárcel estudié abogacía, entonces me llevó como su secretario. Yo ni le pregunté cuánto iba a cobrar. Y cuando llegó fin de mes me dice ´che gato vamos a cobrar´. Y le pregunté cuánto. Me respondió ´che Gato, ¿vos sos socialista? si le dije. Entonces, me respondió, sumamos nuestros sueldos y los repartimos por partes iguales”.

También Diego Mendieta, pastor evangelista de la Iglesia de Dimensión de Fe, se sumó al homenaje: “Patricio no sólo fue clave para la denuncia internacional del terrorismo de estado, fue un revolucionario de los tantos que hay que recuperar para que nuestra militancia sea cada vez más genuina. Sin militancia con esos valores revolucionarios no hay cambio”.

Por último su compañera de vida Fátima Cabrera dedicó a los/as presentes una reflexión: “En este contexto hacer un homenaje a Patricio es lo que a él le hubiera gustado. Porque estos son los lugares donde él estuvo y en estos contextos de encuentro. Porque si algo tenía él era esto de promover encuentros, de estar en espacios permanentes de formación y de militancia. Que son espacios amorosos donde nos fortalecemos mutuamente. Pero también fundamentalmente que nos formemos. Porque Patricio en toda su militancia por los derechos humanos él iba más allá porque veía un enemigo poderosísimo. Y por eso luchó tanto porque fuera declarado crimen de lesa humanidad la desaparición forzada. Que si bien esto existe a nivel internacional todavía no firmaron todos los países. Porque siempre decía que por cada avance del pueblo podría luego venir una represión organizada”.

Un homenaje mirando al futuro por lo que significó Patrick. Un compañero que militó siempre desde las organizaciones del pueblo, que como contó Fátima, buscaba tener autonomía para plantear lo que pensaba. Y el sentido de lo revolucionario, de la lucha por la liberación. Ideales que afloran en el recuerdo de aquellos que dejaron todo y son una guía para construcciones que buscan mejorar cada día. Como Radio Gráfica, pero no sólo desde lo técnico, periodístico, y de trabajo cooperativo, sino sobre todo desde lo humano.

Testimonio de Iris Micelin, Hermanita del Evangelio en Jalapa, Guatemala

El sábado 1  de agosto recién pasado, di mi “Si” definitivo al Señor.....                  
 “Quiero gritar el Evangelio con toda mi vida” (Hno. Carlos de Foucauld)

El sábado 1 de agosto recién pasado, di mi “Si” definitivo al Señor, en la Congregación de las Hermanitas del Evangelio, comunidad religiosa que me enseñó a amar y a servir. 

Esta frase del Hno. Carlos que encabeza mi compartir, expresa lo que significa para mí, hoy, esta Alianza, sellada con mi profesión perpetúa dentro una familia religiosa al servicio de la Iglesia y por la construcción del Reino de Dios. Con ella expreso mi llamado a ser portadora de esta Buena Noticia de Salvación.  

Este  1 de agosto me ha dejado un sabor de gratitud en el corazón. Mi vocación la recibo como un don total del Amor Dios que se me entrega en una alianza eterna entre Él y yo, concretizada en mi hoy, en una vida compartida con toda la gente a la que Dios mismo me envía y con las hermanas que me regala en la Fraternidad. He sellado, con él, un compromiso de eternidad hasta que la muerte me una más a Él. 

En este camino todo es gracia, todo es iniciativa de Dios y lo expresa bien esta canción muy cantada en América Central: “que detalle Señor has tenido conmigo, cuando me llamaste, cuando me elegiste, cuando me dijiste que tú eras mi amigo…” alabanza que hoy toma una fuerza sin igual después de este gran acontecimiento.

La celebración de mis votos perpetuos realizada en Jalapa Guatemala, fue un momento muy emotivo desde el primer momento de los preparativos hasta el final de la fiesta. Momento en el que estuve acompañada por casi todas las hermanas de la región de América y todas las hermanas de la Congregación que en la distancia se hicieron sentir con su cariño y sus oraciones. También estuvieron conmigo muchos de mi familia y amigos venidos de Honduras, de El Salvador y de Guatemala. ¡Gracias Señor por tantos signos de tu amor!
La paz y la alegría interior que he experimentado en estos tiempos son el signo de que Dios está siempre presente en mi camino. Jamás me ha abandonado aun en los momentos más oscuros de mi vida. A lo largo de estos años de formación y probación nunca me ha fallado su gracia, al contrario la he sentido bien presente de diferentes maneras: delante de mí como Guía; detrás de mí como protectora; y al lado de mi como compañera. 

Gracias Señor, por el don de tu amor y la revelación de tu Misterio otorgado a los pequeños, a los sencillos y confiado a ellos para hacerlo crecer. Gracias por haberme hecho parte de esos privilegiados. Que el testimonio de mi vida que intentare dar, sea semilla de ese Reino de Amor y de Justicia.




Mi testimonio acerca de la Peregrinación


Hno Edgar (Cuba)

Antes de hacer cualquier comentario, quiero expresar mi gratitud a todos aquellos hermanos/as que han hecho posible esta peregrinación.

«Ahora con la cabeza mas fresca y los pies descansados puedo comprender que este caminar que hemos hecho se asemeja un poco a mi vida en la fraternidad.

Durante este tiempo hemos tenido que subir grandes montanas (semejante a cuando en nuestra vida todo nos va muy bien, que parece vas a tocar las nubes con las manos).

En otras ocasiones bajamos grandes senderos (muchas veces tenemos la impresión que todo nos va con los pies hacia arriba y todo lo vemos oscuro y nos cerramos en nosotros mismos) otras veces tomamos caminos planos (así pasa cuando no vemos nada de extraordinario en nuestra vida, todo nos parece rutina).

En algunos momentos nos perdimos de la ruta, pero nos confiamos unos a los otros y seguimos andando. Entonces caí en la cuenta que descentrando la mirada de mi mismo, pude abrir los ojos del alma y se desplegó ante mi una hermosura tan inigualable que solo San Francisco me puede comprender, desde ese momento pude ver muchas cosas hermosas. Gracias.

Para terminar concluyo con una frase del Papa Francisco .

"Sentimos la necesidad de descubrir y transmitir la "mística" de vivir juntos, donde se mezclan, se reúnen para abrazarse, para apoyarse, para participar en esta marea un poco caótica que puede convertirse en una experiencia real de la fraternidad, de la solidaridad en una caravana, en un peregrinaje sagrado. "(Papa Francisco Evangelii Gaudium núm. 87)



Brasil: Los ángeles de la Trinidad

Texto de Benedicto Prezia, Fraternidad Secular Charles de Foucauld

Si hubo algunas limitaciones físicas en nuestra última Asamblea Nacional, principalmente debido al calor, puedo asegurar que las superamos con creces
con las experiencias vividas. Así que me gustaría compartirles algo de lo que sentí en estos días, especialmente la visita a la Iglesia de la Trinidad.

Durante la reunión de la familia Charles de Foucauld, a la que participé en 2010, pudimos visitar un templo dedicado a la Trinidad. Pero esta vez visitamos otra Iglesia de la Trinidad, no una iglesia de ladrillos, sino una Iglesia viva, hecha de ángeles y santos vivientes...

Una de las grandes gracias de nuestro encuentro fue la presencia de Henrique, el peregrino, como ponente. Él nos habló de encuentros con Dios que se producen en nuestras vidas. Nos habló largo y tendidamente sobre Gabriel, una persona sin hogar que vivía en una iglesia abandonada en la isla de Itaparica, convirtiéndose en un nuevo mensajero de Dios. Se le llamó el Santo Ángel de la Luz Divina.

Al final de sus conferencias recibimos dos estampas: una con la foto de Gabriel y sus mensajes, y otra, con la reproducción del famoso icono de los tres ángeles que visitaron a Abraham, pero rediseñados en el contexto del Noreste. Ambas imágenes fueron muy importantes para todos. La foto de Gabriel nos recordará siempre cómo Dios habla a través de la boca de los "niños". Suyo es la frase: "Aquí oro por toda la humanidad que sufre". Y la imagen bíblica de los ángeles en las tierras del Noreste, donde se encuentra la Iglesia de la Trinidad, fue una preparación para entrar en la atmósfera de la visita que tuvo lugar al día siguiente. Si en el relato bíblico los ángeles comunicaron a Abraham el nacimiento de un hijo, la visita que hicimos a la Iglesia de la Trinidad nos hizo ver un lugar donde los marginados de nuestra sociedad, de la zona del puerto, de la zona de la prostitución, se convierten en los "elegidos de Dios ".
¡Qué agradable sorpresa cuando llegamos allí, ser recibidos por aquellos "ángeles". Los antiguos moradores de la calle, con sus neurosis y trastornos mentales, encuentran poco a poco una nueva vida. Muchos nos dieron la bienvenida con una gran sonrisa, preguntando por nuestros nombres... Otros siguieron en su mundo, medio ausente...

A continuación nos acompañaron a la nave de la iglesia, donde el "arcángel" João, de la Fraternidad de los Hermanos del Evangelio, nos hizo sentar en el suelo para una breve presentación. Delgado, con su bastón de pastor y con voz fuerte, nos contó aquel “milagro” de la recuperación de la iglesia abandonada .
El templo era la imagen de la situación en la que vivían las personas sin hogar en esa gran ciudad, no muy diferente de lo que se ve en los grandes centros urbanos de Brasil. Esa zona del puerto se parecía a las zonas degradadas de muchas ciudades: drogadictos, personas sin hogar, prostitutas... y pequeños ladrones. El abandono de la iglesia era la imagen del abandono de esos "verdaderos templos” ocupados por el Espíritu Santo, que se encontraban tirados en la cuneta…

Hasta que un grupo decidió cambiar ese local. Henrique, el peregrino, el hermano João y algunos voluntarios decidieron recuperar la iglesia, transformándola en un lugar de acogida para los pobres. Con decisión fueron a ver al cardenal para solicitar la autorización para ocupar la antigua iglesia. ¡En una campaña de limpieza retiraron más de 300 bolsas de basura! La negociación para conseguir la salida de adictos y personas que usaban la iglesia para "encuentros románticos" no fue fácil...

Poco a poco, el santuario se convertió en un nuevo espacio de vida para las personas sin hogar. A petición del grupo, João, que vivía solo en su fraternidad, en otro barrio de Salvador, decidió mudarse allí. Pidió permiso a sus superiores y construyó una pequeña casa en un pequeño bosque que se encuentra al lado de la iglesia. Y así pasó a tener una nueva fraternidad... junto con la gente de la calle.

El grupo tiene su propia dinámica: todos los días hace sopa a partir de los restos de verduras recogidas en un gran mercado que está cerca de la iglesia. Y hacia las 5 de la tarde se celebra la Eucaristía con la toma de la “sopa”. La Misa no es antes ni después sino durante la comida, recuperando lo que el Señor hizo en la última cena y lo que hicieron los apóstoles en el cristianismo primitivo .

Durante la visita nuestro grupo escuchó atentamente como João explicó la dinámica de este centro comunitario. La semilla está dando frutos, siendo una referencia de trabajo social con estas personas, tratando de devolverles su dignidad, sin paternalismo o asistencialismo alguno. El último día de aquel año invitaron al cardenal arzobispo Geraldo Majella a celebrar la misa. Era algo inefable, que sin duda marcó la vida del cardenal, porque a partir de entonces el Cardenal visitó la comunidad cada fin de año, celebrando allí el año que pasó de una manera muy diferente de otros lugares de Salvador.
Esta iglesia no es un templo como los demás. A excepción del bonito cuadro de los ángeles que visitan a Abraham, que está en la parte delantera, sobre una especie de altar, el lugar no tiene pinta de templo y se convierte en un gran espacio para la comunidad. En cada nave lateral, duermen por separados hombres y mujeres que han hecho allí su hogar. Ahí guardar sus pertenencias, lo que hace que el lugar se parezca más a un gran taller, como debería ser el hogar de Jesús en Nazaret.

Creo que el Señor se complace en ver su casa ocupada por los "escogidos del Padre", muy diferente de las iglesias del centro histórico de Salvador, que se parecen más a museos que a "casas de oración". En esas otras iglesias históricas hay que pagar la entrada para disfrutar de las obras de arte. En ésta nos dieron fraternalmente la bienvenida para darnos a conocer nuevas obras de "arte vivo", derivadas de canalones y toldos.

También visitamos el pequeño bosque donde se construyó una pequeña capilla, muy apropiada para la oración. Al lado hay dos celdas, ideal para aquellos que desean hacer un día de desierto o de retiro. En la esquina está la casa donde vivió João. Desafortunadamente tuvo que abandonar el lugar después de un atraco que sufrió en la Navidad de 2011. Fue gracias a los "ángeles de la Trinidad" que no murió porque oyeron sus gemidos, después de que un loco saltó por encima del muro, entró en su casa para robar y como no encontró nada de valor, le golpeó furioso. Por un milagro de Dios sobrevivió a este ataque.

Llevado a un hospital cercano, después de pasar unos días en la Unidad de Cuidados Intensivos, fue operado. Una nueva cirugía se realizó en Italia, donde viven sus familiares. Una vez recuperado pidió a los hermanos volver a "su fraternidad ".

Así que otra vez está ahí, recuperado, junto a sus "hermanos". Al final de la visita, me dijo : "¿Ves por qué no me quedé en Italia? Aquí está mi vida ".

De hecho, ese ambiente y los desafíos de la vida cotidiana dan mucha energía a este "ángel" que tiene más de 80 años... Que Dios le guarde y todos los que trabajan en la Iglesia de la Trinidad para que sigan siendo ángeles en la ciudad de San Salvador .

El milagro del padre Armand en Haití


Reproducimos a continuación un reportaje publicado el día 22 de abril de 2013 en el diario Avvenire (en Italiano) y en Adiciones (en castellano), en el que se narra la historia del padre Armand y su congregación de “Los Hermanos de la Encarnación”.
Es una persona jovial, escucha con atención a sus interlocutores. A cada poco se excusa por tener que responder a sus tres móviles. El padre Armand no se podría haber imaginado que cuando fundó la congregación de los “Los Pequeños Hermanos de la Encarnación”, le lloviera con el tiempo una tremenda responsabilidad. Mientras vamos en el jeep que nos lleva a Pandiassou, en el centro de Haití, donde se han construido 20 nuevas casas para las víctimas del terremoto, recuerda la génesis de su trabajo: “En otro tiempo, Haití era un país rico, le llamaban “la perla de las Antillas”. La razón de su riqueza estaba en su tierra, una tierra fértil que podía garantizar prosperidad para todos sus habitantes. La agricultura fue siempre nuestra riqueza. Y no puedo ahora aceptar que tengamos que importar lo que necesitamos con ayudas exteriores”. Partiendo de esta realidad ha creado una empresa agrícola que acoge cada año a 240 jóvenes.

Llegados a Pandiassou, el padre Armand, antes de la inauguración de las casas, quiere mostrarnos lo que realiza la congregación: un nuevo hospital, una escuela, una radio local, un orfanato, una depuradora de agua. En el pequeño pueblo, recientemente construido, nos recibe una fila interminable de alumnos impecablemente vestidos con sus uniformes, acompañados de los habitantes de las casas y de la población del entorno. La ceremonia de la entrega de las llaves comienza. De repente la conmoción es grande cuando una mujer, al recibir la suya, recuerda el terremoto, la destrucción de su casa, los muertos, la desesperación… Luego, con mucha emoción, los nuevos propietarios van entrando en sus habitaciones.

En estas veinte casas se alojarán 160 personas, y se alimentarán gracias a la electricidad producida por paneles solares que forman parte de un vasto proyecto “Techo y salud para todos”, que prevé la construcción de 100 nuevas casas, con la ayuda de una asociación humanitaria francesa. El padre Armand nos conduce a un centro de acogida. Una serie de habitaciones con baño frente al mar. El lugar es ideal para descansar y meditar (muchas personas se acercan para hacer ejercicios espirituales). Este centro ayuda a financiar otros proyectos. El objetivo del padre Armand es la autosuficiencia económica de la congregación. “Por el momento tenemos necesidad de donaciones para sobrevivir, pero queremos producir aquí actividad económica que dé trabajo a la población y generen beneficios para financiar nuestros proyectos y centros”. Cuando le pregunto sobre el microcrédito en Haití, responde “sí, existe, y es una cosa positiva, pero prefiero otra forma de ayuda, porque la mayor parte de los beneficiarios del microcrédito abren un pequeño comercio, compran productos casi todos fabricados en el exterior y lo revenden. No crean riqueza. Propongo otra forma de crédito “el crédito natural”: damos una vaca embarazada a un campesino, y más tarde él nos lo pagará con una ternera. Hemos creado un matadero, una carnicería. Creamos riqueza y al mismo tiempo damos trabajo a la gente”.

La obra del padre Armand es reconocida por todos, también desde fuera de Haití. En el año 2008, el Estado concedió a la congregación el título de “tesoro nacional viviente” y les ha confiado la realización de 165 presas de retención de agua para la irrigación, además de la gestión de un centro que acoge a niños de la calle de Port-au-Prince. En este centro se encuentran 700 niños que vivían en condiciones terribles: mal nutridos, no se lavaban, dormían en el suelo o en cartones. Ahora, gracias a la congregación, viven en condiciones dignas, y una buena de parte de ellos se han escolarizado.

Cenamos en el complejo de la Petite Cazeau de Port-au-Prince, centro neurálgico de la Congregación y oasis de paz en la caótica capital. Antes de la cena, el Padre Armand nos ofrece un delicioso licor y nos habla de los centros de nutrición, donde la congregación distribuye cada día comida para 6.000 jóvenes. En el fondo, el padre Armand es como un padre de familia con sus hijos. Padre de una familia, por cierto, muy numerosa.