El milagro del padre Armand en Haití


Reproducimos a continuación un reportaje publicado el día 22 de abril de 2013 en el diario Avvenire (en Italiano) y en Adiciones (en castellano), en el que se narra la historia del padre Armand y su congregación de “Los Hermanos de la Encarnación”.
Es una persona jovial, escucha con atención a sus interlocutores. A cada poco se excusa por tener que responder a sus tres móviles. El padre Armand no se podría haber imaginado que cuando fundó la congregación de los “Los Pequeños Hermanos de la Encarnación”, le lloviera con el tiempo una tremenda responsabilidad. Mientras vamos en el jeep que nos lleva a Pandiassou, en el centro de Haití, donde se han construido 20 nuevas casas para las víctimas del terremoto, recuerda la génesis de su trabajo: “En otro tiempo, Haití era un país rico, le llamaban “la perla de las Antillas”. La razón de su riqueza estaba en su tierra, una tierra fértil que podía garantizar prosperidad para todos sus habitantes. La agricultura fue siempre nuestra riqueza. Y no puedo ahora aceptar que tengamos que importar lo que necesitamos con ayudas exteriores”. Partiendo de esta realidad ha creado una empresa agrícola que acoge cada año a 240 jóvenes.

Llegados a Pandiassou, el padre Armand, antes de la inauguración de las casas, quiere mostrarnos lo que realiza la congregación: un nuevo hospital, una escuela, una radio local, un orfanato, una depuradora de agua. En el pequeño pueblo, recientemente construido, nos recibe una fila interminable de alumnos impecablemente vestidos con sus uniformes, acompañados de los habitantes de las casas y de la población del entorno. La ceremonia de la entrega de las llaves comienza. De repente la conmoción es grande cuando una mujer, al recibir la suya, recuerda el terremoto, la destrucción de su casa, los muertos, la desesperación… Luego, con mucha emoción, los nuevos propietarios van entrando en sus habitaciones.

En estas veinte casas se alojarán 160 personas, y se alimentarán gracias a la electricidad producida por paneles solares que forman parte de un vasto proyecto “Techo y salud para todos”, que prevé la construcción de 100 nuevas casas, con la ayuda de una asociación humanitaria francesa. El padre Armand nos conduce a un centro de acogida. Una serie de habitaciones con baño frente al mar. El lugar es ideal para descansar y meditar (muchas personas se acercan para hacer ejercicios espirituales). Este centro ayuda a financiar otros proyectos. El objetivo del padre Armand es la autosuficiencia económica de la congregación. “Por el momento tenemos necesidad de donaciones para sobrevivir, pero queremos producir aquí actividad económica que dé trabajo a la población y generen beneficios para financiar nuestros proyectos y centros”. Cuando le pregunto sobre el microcrédito en Haití, responde “sí, existe, y es una cosa positiva, pero prefiero otra forma de ayuda, porque la mayor parte de los beneficiarios del microcrédito abren un pequeño comercio, compran productos casi todos fabricados en el exterior y lo revenden. No crean riqueza. Propongo otra forma de crédito “el crédito natural”: damos una vaca embarazada a un campesino, y más tarde él nos lo pagará con una ternera. Hemos creado un matadero, una carnicería. Creamos riqueza y al mismo tiempo damos trabajo a la gente”.

La obra del padre Armand es reconocida por todos, también desde fuera de Haití. En el año 2008, el Estado concedió a la congregación el título de “tesoro nacional viviente” y les ha confiado la realización de 165 presas de retención de agua para la irrigación, además de la gestión de un centro que acoge a niños de la calle de Port-au-Prince. En este centro se encuentran 700 niños que vivían en condiciones terribles: mal nutridos, no se lavaban, dormían en el suelo o en cartones. Ahora, gracias a la congregación, viven en condiciones dignas, y una buena de parte de ellos se han escolarizado.

Cenamos en el complejo de la Petite Cazeau de Port-au-Prince, centro neurálgico de la Congregación y oasis de paz en la caótica capital. Antes de la cena, el Padre Armand nos ofrece un delicioso licor y nos habla de los centros de nutrición, donde la congregación distribuye cada día comida para 6.000 jóvenes. En el fondo, el padre Armand es como un padre de familia con sus hijos. Padre de una familia, por cierto, muy numerosa.


2017/09/16: Reunión en Sezano de regionales y consejo ampliado

Encuentro de los Hermanos del Evangelio y Hermanos de Jesús, en Sezano, cerca de Verona en Italia.             
 SEZANO (ITALIA),  DEL 16 DE SEPTIEMBRE AL 1 DE OCTUBRE DE 2017



Sezano está situada entre colinas fértiles plantadas de viñedos, árboles frutales y olivos. Los numerosos cipreses que bordean los caminos dan un carácter espiritual a ese lugar. Al darle el nombre de “Monasterio del Bien común” los religiosos Stimatini quisieron dar un carácter específico a esta casa de espiritualidad.



En este entorno se celebrarán dos reuniones:  La de los Regionales de los Hermanos de Jesús y la del Consejo Ampliado de los Hermanos del Evangelio. También tendrán unos días de sesiones comunes para evaluar la cooperación y el funcionamiento de la reciente federación entre ambos.

Asamblea de la Asociación Familia C. de Foucauld en Viviers



Asamblea de la Asociación Familia espiritual Carlos de Foucauld
en Viviers (Francia), Abril de 2013



Relato de Aurelio SANZ BAEZA, Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas



Del 1 al 7 de abril de 2013, primera semana de Pascua, nos hemos reunido en el antiguo seminario de Viviers, lugar donde fue ordenado de presbítero el hermano Carlos en 1901, hermanos y hermanas de 16 fraternidades de la Familia, procedentes de España, Italia, Francia, Bélgica, Alemania, Canadá, Vietnam y la República Centroafricana. Fuimos acogidos por las Discípulas del Evangelio, que gestionan la casa, y en todo momento vivimos la gracia de la fraternidad universal en el entorno propio de hombres y mujeres en el camino iniciado por el hermano Carlos.



Marianne BONZELET, secretaria del equipo, junto con Jeannine, ambas de la fraternidad secular, aquélla en Alemania y ésta en Bélgica, coordinaron estos días de gran riqueza fraternal.

Tuvimos el privilegio de escuchar a Antonella, discípula del Evangelio, italiana, Pierre SOURISSEAU, actualmente el documentalista más reconocido sobre Carlos de FOUCAULD, Maurice BOUVIER, de la fraternidad sacerdotal y postulador de la causa, Claude RAULT, el obispo del Sahara, de la diócesis de Ghardaia, y Xavier GUFFLET, hermano del Evangelio. El tema del encuentro giraba entorno a la Palabra de Dios en la vida del hermano Carlos, en su estudio, oración, comentarios, en cómo esa Palabra va haciendo espacios en su corazón y su alma; la Palabra en nuestras fraternidades, en la vida diaria y el Nazaret de nuestros cometidos. Valorando enormemente el trabajo de todos los ponentes, me ayudó de manera especial la exposición de Xavier entorno a la Visitación y Mateo 25 en la vida y proceso de Carlos de FOUCAULD. Poder tener en nuestras propias manos sus papeles, sus notas, sus comentarios, sus estudios, con esa letra pequeña, elegante, en líneas rectas, aprovechando cualquier trozo de papel -hasta los sobres de la correspondencia recibida vueltos al revés- fue emocionante y hasta, diría, una ocasión de comulgar con él. No me lo esperaba y recibí como un gran regalo de Pascua esta ocasión de leer directamente sus pensamientos, sentimientos y proyectos.

Acudimos a Notre Dame de Neiges, con nieve, con un frío intenso, pero cálidamente acogidos por los monjes trapenses. El prior nos acompañó en todo momento y se mostró de la familia. Celebramos la eucaristía con la comunidad, compartimos su mesa, oramos en el oratorio del hermano Carlos, donde se conserva una reliquia, pudimos acceder a los archivos, tener en las manos el cáliz de la primera misa del hermano Carlos, que celebró en el monasterio al día siguiente de su ordenación en Viviers… A todos nos hizo mucho bien este contacto directo con una parte importante de su vida, no como turistas, sino como nietos o bisnietos que recobran las raíces de su antepasado, en este caso un hermano.

Elegimos al nuevo equipo coordinador para estos dos años siguientes; Antonella, Anne Marie ROUSSEL, de la fraternidad Iesus Caritas, francesa, y Josep CALVET, de la Comunitat de Jesús. El tema para el próximo encuentro en Castelfranco, Italia, en casa de las Discípulas del Evangelio, es: “Carlos de FOUCAULD, el orante, el trabajador, ¿qué interpelación hoy?”. Nos veremos de nuevo en abril de 2015.

Recibimos el testimonio directo de una hermanita de la República Centroafricana, cuyo nombre omito por seguridad, sobre estos meses de desastre en su país, la invasión en la zona norte de grupos fundamentalistas, las muertes y destrozos causados, la incertidumbre de un pueblo que sufre, pero también cómo los cristianos han celebrado la Pascua reforzando sus lazos, unidos en la fe en el Resucitado, con la expresión africana del gozo, la danza, el sonar de campanas y el confiar en un Dios que es Padre. Todos nos sentimos interpelados por ella y por su gente.

La semana de Viviers, que acabó con una fiesta, con las improvisaciones de espontáneos, juegos, danza y canciones, ha sido expresión de fraternidad universal, huella del hermano Carlos que ha posado sus sandalias también en la arena de nuestras vidas.