Via crucis y Oración del Abandono para acompañarnos en la Semana Santa

CAMINO DE LA CRUZ – VIA CRUCIS-

René Voillaume, fundador de los Hermanitos de Jesús y las Fraternidades de Hermanitas y Hermanitos del Evangelio escribió esta reflexión del Camino de la Cruz  (Via Crucis) en 1946. Ofrecemos un enlace a una versión abreviada de la misma que se publicó en ingles la página web de la Familia espiritual de Inglaterra Iesus Caritas: http://www.jesuscaritas.info

Creemos que puede ayudarnos mucho en nuestros tratos con el Bienamado y acompañarnos en estos días de Semana Santa.
Cabe destacar que las imágenes que figuran en cada una de las estaciones fueron pintadas con lápiz y tinta negra por el hermano Carlos en madera de cajas para embalaje, para su capilla en Beni Abbes; allí mismo hoy día podemos encontrarlas y rezar junto al Hermanito el camino de nuestra salvación. 

Enlace al Vía Crucis:

ORACIÓN DEL ABANDONO (Carlos de Foucauld, Victor Godoy)

Sugerimos acompañar estos días con la versión de la Oración del Abandono con la música y la voz de Victor Godoy y del grupo Pneuma:


Las Hermanitas del Evangelio inician una fraternidad en Guatemala

Desde “el tiempo de la violencia” varias personas esperaban una presencia de los hermanos o hermanas del Beato Carlos de Jesús. Y ha llegado el momento en que las Hermanitas del Evangelio están iniciando una fraternidad en Guatemala. 
Se instalaron, el miércoles 12 de febrero, en un pequeño barrio llamado “Las Marías”, de la diócesis de Jalapa, cuyo pastor es Mons. Julio Cabrera Ovalle. 
Mons. Cabrera es una persona muy conocida y apreciada en Guatemala. Fue obispo de la diócesis del Quiché, región tristemente famosa por haber sido el epicentro durante el conflicto armado, en donde él realizó una intensa obra de evangelización que aun hoy es reconocido no solamente en el territorio nacional. Además ha trabajado incansablemente en el proceso de paz y reconciliación. El obispo de Jalapa celebró su 50° aniversario de presbiterado el pasado 1° de diciembre de 2013, una señal de la Providencia si pensamos que las Hermanitas del Evangelio fueron fundadas por el Padre René Voillaume exactamente el 1° de diciembre de 1963, ¡el mismo día de la ordenación de P. Julio.

La congregación religiosa de las Hermanitas del Evangelio forma parte de la “Asociación Internacional Familia Espiritual de Carlos de Foucauld” que reune a 21 entidades diferentes y cuyos miembros viven en diferentes partes del mundo, normalmente en contextos difíciles o entre las poblaciones más aisladas. 

Las Hermanitas realizaron su primera fundación en el seno de una comunidad indígena de Venezuela en 1963 y ahora las dos “fraternidades” más vecinas a Guatemala las tienen en Haití y El Salvador, la tierra bendecida por el martirio de Monseñor Romero e con él miles y miles de mártires. 

Enlace a la Web de las Hermanitas del Evangelio:

Ecos de la reunión anual de los 6 Consejos

En el mes de Marzo se celebró la “Reunión Anual de los 6 Consejos”: Hermanos de Jesús, Hermanitas de Jesús, Hermanitas del Evangelio, Hermanitas de Nazaret, Hermanitas del Sagrado Corazón y Hermanos del Evangelio.
Han sido tres días intensos en la casa de los Hermanos del Evangelio en Bruselas, en los que se han intercambiado experiencias fundamentales y profundas, que habitan a todos/as, como familia. Después de un "tour de table", del que salió una lluvia de ideas, se retuvo como importante para el intercambio una  experiencia que traspasa a todos/as y se ha nombrado con la palabra francesa “tournant”, que en español diríamos giro, vuelco o cambio radical. En este tiempo axial o de cambio de época, alguno de los participantes dijo que “no volveremos a ser nunca los/as que fuimos” (como se puede decir de las familias, de los grupos etc., pues la historia sigue su curso). Hoy, con los flujos migratorios, la cantidad de encrucijadas diferentes en que nos encontramos todos/as, al nivel que sea: sociológico, racial, intercultural, religioso, eclesial, los avances tecnológicos en las telecomunicaciones etc., el ser humano es distinto al de antes, y  una congregación no es la misma hoy, que cuando la pensaron sus fundadores.
A los mayores se impone una deconstrucción dolorosa en principio, pero liberadora a la larga. Es como cuando uno quiere nadar: de nada sirve querer hacerlo vestido; desnudo se hace mejor. Tenerse que desnudar cuesta, pero sin ropa se nada mejor. “Deconstruir” (no digo derribar) es un primer momento, algo sabio, bien pensado, para construir después, lógicamente.
Para los más jóvenes la experiencia es otra cosa, porque vienen ya fraguados desde el cambio, con nuevas formas, a veces demasiado “formateados” y habrá  que ayudarles para que la entrada con nosotros no sea uno más de los muchos cambios, sino el encuentro con Dios, que para unos reviste un “cambio  radical, absoluto, repentino, pero para otros supone una entrada en un Horizonte Otro, en el que se van dando cambios, no banales, graduales, siempre en la misma dirección.
A nosotros nos corresponde dejar formas viejas de presentar la “Buena Nueva” (si no, no sería nueva) y de presentarnos, capaces de  enganchar con el mundo de la imaginación, la sensibilidad, con menos  conceptualizaciones, haciendo que esta renovación no sea un disfraz oportunista, que eso se nota. ¡Nada de disfrazarnos de actuales!
No tenemos recetas. Acompañarnos en este cambio ha sido una de las experiencias vividas juntos y crecer juntos/as en la confianza de que  nuestros/as jóvenes están dando los pasos, para actualizar al carisma del Hno. Carlos,  según la impronta de cada una de nuestras congregaciones y no nos tenemos que asustar de que haya maneras que no nos gusten.
Otro de los puntos abordados ha sido el de ir preparando el centenario de la muerte del Hno. Carlos. La idea no es de hacer algo triunfalista, sino de presentar a Carlos de Foucauld de una manera comprensible para el mundo de hoy. 
Hemos tenido un ambiente de confianza, de distensión, de oración,  de risa, cuando hacía falta, y hemos quedado en vernos el año que viene por las mismas fechas en Roma.