Celebración del Hermano Carlos en Siria

Con mucha alegría se reunió la familia del hermano Carlos de Foucauld....                                                                                    

Con mucha alegría se reunió la familia del hermano Carlos de Foucauld el día 30 de noviembre en Damasco, Siria, con la santa misa de la apertura del centenario. 


Este año contamos con la presencia del arzobispo de la iglesia melquita católica griega Joseph Absi, que quiere al hermano Carlos y admira su vida.
 
Hemos pedido al Señor por nuestra gran familia esparcida en el mundo, que nos dé la gracia para seguir adelante en los pasos del hermano Carlos.
 
También hemos orado por la paz en nuestro país, Siria, por la paz en nuestro oriente medio herido y por la paz en todo el mundo.




Cantos para acompañar nuestra oración por el respeto a la tierra

Recordamos estos dos cantos de la hermanita Chiara que pueden acompañar nuestra oración durante la cumbre de Paris...


¿Adonde huyeron las palomas?



Enlace a la letra del canto:
http://www.carlosdefoucauld.org/Multimedia/Adonde-huyeron-las-palomas.htm



Esta creación tan bella



Enlace a la letra del canto:
http://www.carlosdefoucauld.org/Multimedia/Esta-creacion-tan-bella.htm


Chile: Convocatoria de la V Semana de Nazaret


Se realizará desde el sábado 06 al sábado 13 de Febrero de 2016 en la localidad de Curaco de Vélez...



Viña del Mar, Septiembre de 2015.

Querid@s herman@s

Por medio de la presente queremos hacerlos partes de esta hermosa experiencia que hemos realizado por cuatro años consecutivos, donde su labor será el motivar a jóvenes a que la vivan.

La “Semana de Nazaret para jóvenes - Curaco de Vélez, Chiloé '16” se realizará desde el sábado 06 al sábado 13 de Febrero de 2016 (siendo el 06 y 13 los días de llegada y regreso respectivamente) en la localidad de Curaco de Vélez, teniendo como lugar de referencia la parroquia San Judas Tadeo.

El espíritu de esta actividad gira en torno a la contemplación, fraternidad y trabajo manual, donde buscamos esos espacios de encuentro con Jesús de Nazaret. Para ello proponemos a los jóvenes:

Una semana de encuentro con el Señor Jesús en la hermosura que nos proporciona el sur de Chile, y diariamente en la celebración y adoración eucarística,

Una experiencia de amistad y de compartir la vida con jóvenes de distintos puntos del país,

Una experiencia de trabajo manual y/o servicio a algunas familias de la zona,

Una introducción práctica a la espiritualidad de Nazaret, inspirada en la radicalidad evangélica del hermano Carlos de Foucauld.
Por lo anterior, la labor de ustedes es fundamental, pues queremos que los jóvenes que participen en esta experiencia sepan con claridad a lo que vienen. Si se trata de requisitos para ellos, consideramos un rango etario que va desde los 18 a los 29 años de edad. Dejamos la posibilidad de que hayan jóvenes de 17 años, pero que uds. los ven con la consciencia y madurez para tomar seriamente esta actividad. Por ello, consideramos que la forma más efectiva de invitación es la personal, pues así se sabe quiénes vienen.

En lo referente a lo que deberían traer para participar consideramos útiles de aseo, vestimenta variada (considerar que la posibilidad de lluvias en el sur está siempre presente, y también que al haber trabajo manual se requiere una muda de ropa para ese fin), saco de dormir o sábanas, Biblia, cuaderno y lápiz.

El costo de la actividad es de $20.000 por persona, dinero con el cual logramos cubrir parte de los gastos de alojamiento, alimentación y materiales de la actividad. La forma de hacernos llegar ese dinero es vía transferencia bancaria o depósito a la siguiente cuenta: CUENTA RUT, BANCO ESTADO; N° DE CUENTA: 14498772; RUT: 14.498.772-1; NOMBRE: Donata Cairo; MAIL: donatacairo@hotmail.com. Ahora bien, motivamos a los que inviten que -en la medida de lo posible- puedan ayudar a los jóvenes con el costeo de la actividad, para que así no se vea el dinero como el impedimento para vivir esta hermosa experiencia (hay que considerar también el costo del pasaje).

Finalmente, necesitamos saber a más tardar el 31 de Diciembre de 2015 quiénes participarán, pues nos hemos fijado un número máximo de 35 participantes y necesitamos -como equipo coordinador- tener lo necesario para llevar a cabo bien la actividad. Además, debemos hacerles saber el número de participantes al equipo de coordinación local. Para ello, solicitamos a esa fecha una pre-inscripción de $10.000 a depositar en la cuenta anteriormente expuesta.

Para consultas, pueden comunicarse con Anita Pérez: anita.perez@live.cl / +569-88255741 (Equipo local); Arturo Mancilla (Iesus Caritas) / +569-76180440; Donata Cairo: donatacairo@hotmail.com (Hermanitas de Jesús), que son parte del equipo de coordinación de la Semana.

Sin otro particular y esperando que nos unamos (desde ya con la oración) en esta hermosa iniciativa de la familia de Foucauld, se despiden atte.,

EQUIPO COORDINADOR
SEMANA DE NAZARET PARA JÓVENES

Cadena de oración para inaugurar y clausurar el centenario

La Familia Espiritual de Carlos de Foucauld de Francia invita a la gran familia foucauldiana...                                   
 

La familia espiritual de Francia invita a todos los miembros de la gran familia foucauldiana a una cadena de oración con ocasión del Centenario de la muerte de Carlos de Foucauld

El 13 de Noviembre de 2015 : decimo aniversario de la beatificación et inauguración del centenario 
UNA HORA DE ADORACIÓN Y COMUNIÓN DE ORACIÓN A NIVEL INTERNACIONAL        
           = 24 horas de oración contínua a partir de las 8 horas 

EL 1º de Diciembre de 2016 : Clausura y acción de gracias por el año del Centenario
UNA HORA DE ADORACIÓN Y COMUNIÓN DE ORACIÓN A NIVEL INTERNACIONAL        
           = 24 horas de oración contínua a partir de las 8 horas


Homilía del Papa Francisco en la Vigilia de oración por el Sínodo

Carlos de Foucauld intuyó, quizás como pocos, el alcance de la espiritualidad que emana de Nazaret...
 

Queridas familias, buenas tardes.

¿Vale la pena encender una pequeña vela en la oscuridad que nos rodea? ¿No se necesitaría algo más para disipar la oscuridad? Pero, ¿se pueden vencer las tinieblas?
En ciertas épocas de la vida –de esta vida llena de recursos estupendos–, preguntas como esta se imponen con apremio. Frente a las exigencias de la existencia, existe la tentación de echarse para atrás, de desertar y encerrarse, a lo mejor en nombre de la prudencia y del realismo, escapando así de la responsabilidad de cumplir a fondo el propio deber.

¿Recuerdan la experiencia de Elías? El cálculo humano le causa al profeta un miedo que lo empuja a buscar refugio. «Entonces Elías tuvo miedo, se levantó y se fue para poner a salvo su vida [...] Caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios. Allí se introdujo en la cueva y pasó la noche. Le llegó la palabra del Señor preguntando: “¿Qué haces aquí, Elías?”» (1 R 19,3.8-9). Luego, en el Horeb, la respuesta no la encontrará en el viento impetuoso que sacude las rocas, ni en el terremoto, ni tampoco en el fuego. La gracia de Dios no levanta la voz, es un rumor que llega a cuantos están dispuestos a escuchar la suave brisa: los exhorta a salir, a regresar al mundo, a ser testigos del amor de Dios por el hombre, para que el mundo crea...

Con este espíritu, hace precisamente un año, en esta misma plaza, invocábamos al Espíritu Santo pidiéndole que los Padres sinodales –al poner atención en el tema de la familia – supieran escuchar y confrontarse teniendo fija la mirada en Jesús, Palabra última del Padre y criterio de interpretación de la realidad.

Esta noche, nuestra oración no puede ser diferente. Pues, como recordaba el Patriarca Atenágoras, sin el Espíritu Santo, Dios resulta lejano, Cristo permanece en el pasado, la Iglesia se convierte en una simple organización, la autoridad se transforma en dominio, la misión en propaganda, el culto en evocación y el actuar de los cristianos en una moral de esclavos.

Oremos, pues, para que el Sínodo que se abre mañana sepa reorientar la experiencia conyugal y familiar hacia una imagen plena del hombre; que sepa reconocer, valorizar y proponer todo lo bello, bueno y santo que hay en ella; abrazar las situaciones de vulnerabilidad que la ponen a prueba: la pobreza, la guerra, la enfermedad, el luto, las relaciones laceradas y deshilachadas de las que brotan dificultades, resentimientos y rupturas; que recuerde a estas familias, y a todas las familias, que el Evangelio sigue siendo la «buena noticia» desde la que se puede comenzar de nuevo. Que los Padres sepan sacar del tesoro de la tradición viva palabras de consuelo y orientaciones esperanzadoras para las familias, que están llamadas en este tiempo a construir el futuro de la comunidad eclesial y de la ciudad del hombre.

Cada familia es siempre una luz, por más débil que sea, en medio de la oscuridad del mundo. La andadura misma de Jesús entre los hombres toma forma en el seno de una familia, en la cual permaneció treinta años. Una familia como tantas otras, asentada en una aldea insignificante de la periferia del Imperio.

Charles de Foucauld intuyó, quizás como pocos, el alcance de la espiritualidad que emana de Nazaret. Este gran explorador abandonó muy pronto la carrera militar fascinado por el misterio de la Sagrada Familia, por la relación cotidiana de Jesús con sus padres y sus vecinos, por el trabajo silencioso, por la oración humilde. Contemplando a la Familia de Nazaret, el hermano Charles se percató de la esterilidad del afán por las riquezas y el poder; con el apostolado de la bondad se hizo todo para todos; atraído por la vida eremítica, entendió que no se crece en el amor de Dios evitando la servidumbre de las relaciones humanas, porque amando a los otros es como se aprende a amar a Dios; inclinándose al prójimo es como nos elevamos hacia Dios. A través de la cercanía fraterna y solidaria a los más pobres y abandonados entendió que, a fin de cuentas, son precisamente ellos los que nos evangelizan, ayudándonos a crecer en humanidad.

Para entender hoy a la familia, entremos también nosotros –como Charles de Foucauld – en el misterio de la Familia de Nazaret, en su vida escondida, cotidiana y ordinaria, como es la vida de la mayor parte de nuestras familias, con sus penas y sus sencillas alegrías; vida entretejida de paciencia serena en las contrariedades, de respeto por la situación de cada uno, de esa humildad que libera y florece en el servicio; vida de fraternidad que brota del sentirse parte de un único cuerpo.

La familia es lugar de santidad evangélica, llevada a cabo en las condiciones más ordinarias. En ella se respira la memoria de las generaciones y se ahondan las raíces que permiten ir más lejos. Es el lugar de discernimiento, donde se nos educa para descubrir el plan de Dios para nuestra vida y saber acogerlo con confianza. La familia es lugar de gratuidad, de presencia discreta, fraterna, solidaria, que nos enseña a salir de nosotros mismos para acoger al otro, a perdonar y ser perdonados.

Volvamos a Nazaret para que sea un Sínodo que, más que hablar sobre la familia, sepa aprender de ella, en la disponibilidad a reconocer siempre su dignidad, su consistencia y su valor, no obstante las muchas penalidades y contradicciones que la puedan caracterizar. En la «Galilea de los gentiles» de nuestro tiempo encontraremos de nuevo la consistencia de una Iglesia que es madre, capaz de engendrar la vida y atenta a comunicar continuamente la vida, a acompañar con dedicación, ternura y fuerza moral. Porque si no somos capaces de unir la compasión a la justicia, terminamos siendo seres inútilmente severos y profundamente injustos.

Una Iglesia que es familia sabe presentarse con la proximidad y el amor de un padre, que vive la responsabilidad del custodio, que protege sin reemplazar, que corrige sin humillar, que educa con el ejemplo y la paciencia. A veces, con el simple silencio de una espera orante y abierta.

Una Iglesia sobre todo de hijos, que se reconocen hermanos, nunca llega a considerar al otro sólo como un peso, un problema, un coste, una preocupación o un riesgo: el otro es esencialmente un don, que sigue siéndolo aunque recorra caminos diferentes.

La Iglesia es una casa abierta, lejos de grandezas exteriores, acogedora en el estilo sobrio de sus miembros y, precisamente por ello, accesible a la esperanza de paz que hay dentro de cada hombre, incluidos aquellos que –probados por la vida– tienen el corazón lacerado y dolorido.

Esta Iglesia puede verdaderamente iluminar la noche del hombre, indicarle con credibilidad la meta y compartir su camino, sencillamente porque ella es la primera que vive la experiencia de ser incesantemente renovada en el corazón misericordioso del Padre.

Testimonio de Iris Micelin, Hermanita del Evangelio en Jalapa, Guatemala

El sábado 1  de agosto recién pasado, di mi “Si” definitivo al Señor.....                  
 “Quiero gritar el Evangelio con toda mi vida” (Hno. Carlos de Foucauld)

El sábado 1 de agosto recién pasado, di mi “Si” definitivo al Señor, en la Congregación de las Hermanitas del Evangelio, comunidad religiosa que me enseñó a amar y a servir. 

Esta frase del Hno. Carlos que encabeza mi compartir, expresa lo que significa para mí, hoy, esta Alianza, sellada con mi profesión perpetúa dentro una familia religiosa al servicio de la Iglesia y por la construcción del Reino de Dios. Con ella expreso mi llamado a ser portadora de esta Buena Noticia de Salvación.  

Este  1 de agosto me ha dejado un sabor de gratitud en el corazón. Mi vocación la recibo como un don total del Amor Dios que se me entrega en una alianza eterna entre Él y yo, concretizada en mi hoy, en una vida compartida con toda la gente a la que Dios mismo me envía y con las hermanas que me regala en la Fraternidad. He sellado, con él, un compromiso de eternidad hasta que la muerte me una más a Él. 

En este camino todo es gracia, todo es iniciativa de Dios y lo expresa bien esta canción muy cantada en América Central: “que detalle Señor has tenido conmigo, cuando me llamaste, cuando me elegiste, cuando me dijiste que tú eras mi amigo…” alabanza que hoy toma una fuerza sin igual después de este gran acontecimiento.

La celebración de mis votos perpetuos realizada en Jalapa Guatemala, fue un momento muy emotivo desde el primer momento de los preparativos hasta el final de la fiesta. Momento en el que estuve acompañada por casi todas las hermanas de la región de América y todas las hermanas de la Congregación que en la distancia se hicieron sentir con su cariño y sus oraciones. También estuvieron conmigo muchos de mi familia y amigos venidos de Honduras, de El Salvador y de Guatemala. ¡Gracias Señor por tantos signos de tu amor!
La paz y la alegría interior que he experimentado en estos tiempos son el signo de que Dios está siempre presente en mi camino. Jamás me ha abandonado aun en los momentos más oscuros de mi vida. A lo largo de estos años de formación y probación nunca me ha fallado su gracia, al contrario la he sentido bien presente de diferentes maneras: delante de mí como Guía; detrás de mí como protectora; y al lado de mi como compañera. 

Gracias Señor, por el don de tu amor y la revelación de tu Misterio otorgado a los pequeños, a los sencillos y confiado a ellos para hacerlo crecer. Gracias por haberme hecho parte de esos privilegiados. Que el testimonio de mi vida que intentare dar, sea semilla de ese Reino de Amor y de Justicia.




En el mes de agosto hermanita Iris pronunció su sí para siempre


Hizo sus votos perpetuos en la Catedral de la Diócesis de Jalapa, en la ciudad de Jalapa, Guatemala.....                                              

El pasado sábado 01 de agosto nuestra querida amiga Iris Micelin Ramírez León, de las Hermanitas del Evangelio de Carlos de Foucauld, hizo sus votos perpetuos en la Catedral de la Diócesis de Jalapa, en la ciudad de Jalapa, Guatemala.

Iris es una querida amiga que conocemos en CBC desde que llegó de Honduras a El Salvador, hace ya varios años y con la que congeniamos desde el primer momento, tanto por compartir con nuestros colegas de Honduras como por su contagiosa risa, acogida y sentido de esperanza. El equipo de CBC ha trabajado y trabaja con varias hermanitas en diversos campos: la GNRC, autocuidado, la lectura popular de la Biblia. Varias hermanitas son amigas entrañables. Annalisa colabora con el autocuidado del equipo de trabajo.

A la celebración por los votos de iris, asistieron representantes de comunidades con las que se vinculó en El Salvador: la Parroquia San Francisco de Asis, (Mejicanos), Parroquia San José (Nuevo Cuscatlán), las comunidades que acompaña en Jalapa, Guatemala y un nutrido grupo familiar: su padre, su madre, hermanos, primos, primas, sobrinas, personajes de su comunidad, allá en Honduras y muchos amigos y amigas, entre quienes nos contamos desde el Centro Bartolomé de las Casas, El Salvador, y el acompañamiento de muchas de sus Hermanitas del Evangelio. La celebración inició a las 10:30 de la mañana y fue celebrada por el obispo de la Diócesis de Jalapa, Julio Cabrera Ovalle.

Dentro de la ceremonia Iris expresó gratitud a su papá y su mamá, recordando divertidas y significativas anécdotas que motivaron y fortalecieron su decisión de asumir su camino como hermanita del Evangelio. Ya en la casa parroquial de la Diócesis, luego de tremenda animación con la marimba "murmullos jicareños", entre risas y sorpresas, se presentó una obra de teatro sobre la vida de Iris, representada desde niña chiquita, tremenda y preguntona, pasando por su servicio y misión en Honduras, la visita de la Hermana Franca, su llegada a El Salvador y su formación religiosa hasta llegar a la Comunidad "Las Marías" en Jalapa, Guatemala, ya como hermanita del Evangelio. Por otra parte amigos y amigas cantaron canciones como Mujer Salvadoreña, virgen de Suyapa entre otras, para mostrar su alegría y cariño.

El Centro Bartolomé de las Casas se llena de alegría de acompañar en esta plenitud de vida y consagración en la vida de Iris. Deseamos que su camino sea para acompañar con alegría y solidaridad a las comunidades que más necesitan de esperanza.

"Cuando uno puede sufrir y amar, puede mucho, puede lo que más en este mundo... uno sabe que quisiera amar, y querer amar, ya es amar". Ch. de Foucauld.



El Carlitos

"El Carlitos" es una talla en madera que hace aproximadamente 8 o 9 años realizó un artista potosino...                                

"El Carlitos" es una talla en madera de la imagen de nuestro Hermanito Carlos de Jesús, que hace aproximadamente 8 o 9 años realizó un artista potosino para la fraternidad de laicos de la Villa Imperial y se iba a quedar en la Capilla de Fraternidad de las Hermanitas en Villa Santiago (Bolivia).
Pero "El Carlitos" tenía una idea propia, original y brillante; la cuál era ser misionero itinerante. 
Pues apenas llegó a la fraternidad comenzó a "caminar" por los hogares de las personas que componían en aquellos tiempos la fraternidad, y donde llevó a muchas casas paz, alegría, acompañamiento, solución de conflictos, etc.
No obstante ello y a partir de un Encuentro de la Familia de Foucauld que se realizó en Potosí, decidió nuevamente salir a caminar por toda Bolivia y quedarse un año peregrinando por las familias de Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, etc.

El testimonio de Carlos de Foucauld, mensaje claro y actual de amor cristiano

El mensaje espiritual dejado por Carlos de Foucauld es de una profunda riqueza para nuestro tiempo...                                              
Algunas citas de las cartas del hermano Carlos a Henry de Castries publicadas en: 
http://sonqonchis.blogspot.com.es/2015/08/el-testimonio-de-carlos-de-foucauld.html

El mensaje espiritual dejado por Carlos de Foucauld, mensaje que acreditan tanto su beatificación, como su posteridad espiritual, es de una profunda riqueza para nuestro tiempo. Para proponerlo hoy, se pueden tomar algunos aspectos de su testimonio que parecen sintonizar mejor con la sensibilidad actual y que podemos ilustrar con algunas citas de las cartas a Henry de Castries:

* ¡Qué grande es Dios! ¡Qué diferencia entre Dios y todo lo que no es Él! (14 de agosto de 1901)
Carlos de Foucauld es un hombre que siempre ha tratado de salirse de las sendas trilladas, con verdadera creatividad, hasta el punto de tener un gusto evidente para la provocación, sobre todo en su juventud. Ahora bien, en el acontecimiento decisivo que fue su conversión, se puede decir que es Dios quien vino a provocarlo, cruzándose en su camino.
 
Su viaje a Marruecos era ya como un reto que el aventurero se lanzaba a sí mismo y a los que lo conocían; y Dios le había tomado la palabra, dejando que fuese afectado por el impacto de los creyentes del Islam: «El Islam produjo en mí una profunda convulsión... la  visíón de esta fe, de estas almas viviendo en continua presencia de Dios, me dejó entrever algo de mayor envergadura y más verdadero que las ocupaciones mundanas: "ad majora nati sumus” (nacimos para cosas más elevadas)...»
 
Y así, una misteriosa tensión entre estos dos socios, él y su Dios, marcaría todo su itinerario espiritual. La parte fundamental de la santidad de C. de Foucauld consistiría en este difícil aprendizaje de la confrontación con el Otro y del abandono continuo en Él. Ahí encontramos la historia de toda la libertad humana ante el Dios de Jesucristo.
 
Con sus limitaciones personales, con tanteos y evoluciones, que ponen de manifiesto que la santidad es una subida incesante hacia la Perfección que sólo reside en Dios, Carlos de Foucauld se encuentra muy cerca de nuestro modo de ser: los cambios, las revisiones, los reinicios son rasgos característicos de la cultura contemporánea.
* Aquí, soy el confidente y a menudo el consejero de mis vecinos. (8 de enero de 1913)
Otra característica de su santidad, es la concreción y el realismo de su compromiso de hombre, reanudado, transformado y elevado por el aliento y el fuego del Espíritu. C. de Foucauld está siempre muy comprometido y muy "presente" en las situaciones que vive. 
 
Es alguien que entra de lleno en lo que ve o escucha, en lo que decide y emprende, en lo que él comprende de las cuestiones que le llegan. Se inserta en su hoy con excepcional intensidad. 
 
Lo hace con todas sus capacidades intelectuales, con todas sus competencias técnicas, con su valoración justa de las situaciones y necesidades: así, por ejemplo, enseña a las mujeres a hacer punto, proporciona semillas para los huertos de Tamanrasset...
 
Lo hace con su temperamento propio, a veces con excesos debidos a su modo de ser, a su pasado y a su formación, pero siempre con convicción, buena voluntad, intensidad y coraje. Con estas disposiciones interiores, uno no se asombra de su atracción por la vida de Nazaret: en ella Jesús se había señalado por la consideración, total y lúcida, de lo ordinario, lo diario, lo humano, lo real.
 
Ya antes de su conversión, el joven Carlos manifestaba esta orientación de vida; la gracia de la conversión no destruyó su modo de ser, sino que amplió las tendencias. Su manera de hacerse santo fue llevar al extremo este realismo de la vocación humana dinamizada por el Amor; su santidad lleva impresas las marcas de sencillez. verdad, autenticidad; da testimonio de lo que puede hacer el Amor divino en el que quiere vivir a fondo la experiencia común de la existencia humana.
* ¡Sentirse en manos del Amado, y de qué Amado, qué paz, qué dulzura, qué abismo de paz y confianza!  (27 de febrero de 1904)
Carlos utiliza un lenguaje emocional, pero lleno de sabor evangélico, sobre Jesús, sobre el Sacramento de la Eucaristía, sobre el Sagrado Corazón, sobre la Iglesia. Ve en la Iglesia a la Esposa de Jesús que en adelante habla en su nombre; retoma a menudo estas palabras de Jesús a sus apóstoles y a sus sucesores: "¡Quién os escucha, Me escucha!".
C. de Foucauld presenta así un rostro agradable y cercano del Dios de Jesús. Recuerda la humildad de los signos por los que Dios se nos entrega, sin triunfalismo, sino con la bondad y la hermosura de Jesús que llega hasta el extremo del Amor: su muerte en la cruz y su costado abierto confirman que «no hay amor más grande que dar la vida por los amigos».
Pero C. de Foucauld nos habla del Dios encarnado en Jesús de Nazaret y nos ayuda a repasar los Evangelios,  no sólo con su palabra, sino también con el ejemplo de su vida.
Si adora a Jesús presente en la Eucaristía, lo contempla también en los pobres con los que Dios en Jesús de Nazaret se identifica. 
Se pone fraternalmente al servicio de estos "pequeños" de los que habla Jesús, y nos remite así a la calidad de nuestro trato y nuestras relaciones con los otros. Nos recuerda que «todo lo que se hace a un pequeño, es a Jesús a quien se le hace, y todo lo que se deja de hacer al prójimo, es a Jesús a quien se le niega».
Lleno de un afán misionero que lo abarca todo, movido por una voluntad de fraternidad y servicio, experimenta, ante estas tareas, sus propias debilidades. Constantemente haciendo proyectos, conoce los fracasos, como conoce también las dificultades de la oración, y de la noche espiritual.
Y él que desde su infancia había conocido grandes sufrimientos y vivas heridas, morirá penosamente, en la soledad y sin resultado aparente.
Estas dos experiencias, la de una vida fraternal compartida con tantos hombres y mujeres de difícil porvenir, y la de una vida de reveses que deben recibirse como la Cruz «dónde abrazamos a Jesús clavado en ella», siguen estando en nuestros caminos y en la ruta de la Iglesia. Forman parte del proyecto de vida de todo cristiano llamado a ser «un Evangelio viviente».

* Es el trabajo que prepara la evangelización: crear la confianza, la amistad, el apaciguamiento, la fraternidad... (17 de junio de 1904)
Carlos de Foucauld eligió un terreno difícil para ser misionero, a contracorriente de la búsqueda de éxito, eficacia, fecundidad. 
Él sabe que esta fecundidad está en la Cruz de Jesús, en la pobreza de medios humanos. Vivirá la misión como una pasión, en los dos sentido de la palabra: acepta dar su vida hasta morir como la semilla sembrada en la tierra, y ama apasionadamente a Jesús, cuyo Evangelio querría «gritar desde los tejados», y a los hombres sus hermanos, ya que quiere ser salvador con Jesús.
Un misterio del Evangelio del que se realimenta a menudo es el de la Visitación. 
Le gusta contemplar esta escena: María, en cuanto recibe a Jesús en ella, va a llevarlo a casa de su prima Isabel, y Jesús, aún en el seno de su madre, bendice a Juan-Bautista antes de su nacimiento. 
Carlos también quiere dirigirse «con premura» hacia aquellos a quienes quiere dar a conocer el Amor, «como Jesús se acercó a ellos encarnándose». 
Cree en la irradiación invisible de la Eucaristía, donde Jesús se da para la vida del mundo; él mismo se convierte, por su compromiso, en una presencia viva de este pan compartido para alimentar a los pobres y pequeños. 
Prioriza el diálogo, el respeto al otro y a su patrimonio cultural y religioso. Imagina incluso una red fraternal de todos los bautizados: sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos, que serían voluntarios de una vida sencilla según el Evangelio, y para hacerse cargo responsablemente de los «más abandonados». 
Anhela para todos estos voluntarios del Amor un corazón de «hermano universal», como Jesús, arraigado y comprometido en lo concreto de su «Nazaret».
Todas estas prioridades que aplica espontáneamente sobre el terreno de su misión sahariana pueden proporcionar hoy un nuevo impulso a la vocación misionera. No estamos ya en el contexto histórico en el que C. de Foucauld quería vivir como "hermano universal", pero podemos inspirarnos en sus intuiciones a la hora del diálogo interreligioso, la mundialización, la cooperación: aún hoy, para defender los derechos humanos, no es inaudito morir por la justicia; todavía hoy algunos deciden quedarse donde existen fracturas sociales, étnicas, religiosas, y otros optan por compartir la miseria de las víctimas de las disparidades económicas... incluso en los viejos países de cristiandad que son igualmente «países de misión».
* Para los hijos de la Iglesia, incluso las aparentes derrotas son un “Te Deum” perpetuo, porque Dios está con nosotros (13 de julio de 1903)
Una fe total en Aquél a quien llama «el Maestro de lo imposible» permite a C. de Foucauld mirar con confianza todas las situaciones, incluso si son catastróficas. 
 
Esta visión esperanzada es especialmente notable cuando habla de dar testimonio del Evangelio y de la amplitud de la Misión. Superando la divisa de sus años jóvenes (No retroceder), que puede resultar utópica, ante las pruebas de la Iglesia, ante la inmensidad de la mies y la falta de obreros comprende que si bien la conquista apostólica es irrealizable desde el punto de vista humano, hay que apoyarse sólo en la promesa hecha por Jesús a sus Apóstoles.
 
Acordándose de la realización histórica del plan de Dios, le admira cómo se ha realizado este plan a través de imposibles: «La falta de fe no es tan universal como ignoraba, ... y no habían doblado la rodilla ante Baal», escribe a su amigo De Castries el 14 de agosto de 1901. 
A menudo reaparece también en su análisis de los acontecimientos una cita del profeta Daniel (9,25): «Jerusalén se reconstruyó “in angustia temporum”». 
La “opresión de los tiempos” a la que alude durante su estancia en el Sahara, y que experimenta concretamente en sus proyectos y sus relaciones, corresponde a los tiempos difíciles que vivían entonces en Francia las congregaciones religiosas y las diócesis. También para C. de Foucauld son tiempos duros.
Y siempre lo serán para el futuro de la fe,  para el porvenir de la Iglesia. Un siglo después de él, no podemos más que volver a las fuentes en las que alimentaba su confianza, y que expresa en este pasaje de una carta a De Castries, donde describe territorios argelino-marroquíes: «¡Que reine JESÚS en estos lugares donde su reino pasado es tan incierto! Sobre la posibilidad de su reino futuro, mi fe es invencible: Él ha derramado su sangre por todos los hombres. “Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios”; él ordenó a sus discípulos que fuese a todos los hombres: “Id por  todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura; y S. Pablo añade; “la caridad lo espera todo”. Yo lo espero, pues, de todo corazón, para estos musulmanes, para estos árabes, para estos infieles de todas las razas...» (16 de junio de 1902).

Para un mundo que duda, para una Iglesia que padece y sufre, para unos cristianos que están tentados de perder la confianza, el mensaje de Carlos de Foucauld muy podría ser también el de  ¡no tengan miedo!

Laurent Dognin, nuevo obispo de Quimper (Francia)


Laurent Dognin fue nombrado obispo de Quimper (Francia) donde sucede al obispo Jean-Marie Le Vert.

Nacido el 3 de enero de 1953, Laurent Dognin fue ordenado sacerdote en 1980. Ejerció como vicario de San Justino en Levallois-Perret (1980 - 1986) y luego en Sainte-Geneviève de Asnières-sur-Seine (1986 - 1991) en la diócesis de Nanterre. 
Fue responsable regional y luego nacional (2002 - 2008) de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas. De 2007 a 2011 asumió la responsabilidad europea de la Fraternidad.

Desde 2011 es vicario general de la archidiócesis de Burdeos. Fue consagrado obispo el 27 de febrero de 2011.Laurent Dognin es también presidente de la Comisión Episcopal para la Misión Universal de la Iglesia y presidente del Comité de Orientación de las Radios
francófonos Cristianos (RCF).La toma de posesión del nuevo obispo tendrá lugar el domingo 5 de julio de 2015 a las 16h en la Catedral de Quimper.

Logo del Centenario de la muerte del Hermano Carlos

Del 14 al 17 de 2015 se reunió en Catelfranco-Veneto, en la casa de la comunidad miembro de la asociación Internacional DESCEPOLE DEL VANGELO, el equipo encargado de preparar la asamblea de Pascua 2015 que se ha de celebrar también en Castelfranco. Tuvimos ocasión, no sólo de trabajar, sino también de compartir y orar junto a esta  comunidad femenina tan joven y entusiasta. Una de las cosas que hicimos fue decidir segun los votos recibidos, el logo del centenario del Hermano Carlos:


Decreto sobre la Federación de los Hermanos de Jesús y del Evangelio


DECRETO





Los Institutos religiosos de los Hermanos de Jesús, de derecho pontifical y de los Hermanos del Evangelio de derecho diocesano (Archidiócesis de Bruselas), en vista de favorecer su colaboración fraterna, pidieron a la Sede Apostólica de erigir, entre ellos, una Federación.

La Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, después de haberlo examinado todo con atención, por el presente Decreto erige

LA FEDERACIÓN de los hermanos de Jesús y del Evangelio


La misma Congregación aprueba y confirma ad experimentum, para cinco años, el texto de los Estatutos de la Federación, redactados en francés, cuyo ejemplar es conservado en estos archivos.

No obstante cualquier disposición contraria. (Nonobstant toute choses contraires)

Vaticano, 19 de marzo de 2015, Fiesta de San José

José Rodríguez Carballo O.F.M. Joâo Braz Card. De Aviz
Arzobispo Secretario Prefecto

Un año de la presencia de las Hermanitas del Evangelio en Guatemala

Hace un año, la Congregación de las Hermanitas del Evangelio, dio inicio a una nueva Fraternidad en Jalapa, Guatemala. Hermanita Iris, de nacionalidad hondureña, nos comparte algunos sentimientos que la invaden en el primer aniversario de presencia y misión en tierra guatemalteca.

“Proclama mi alma la grandeza del Señor…”

Esta frase del cántico de María, ha habitado mi corazón este día. Pues hoy hace exactamente un año de nuestra llegada aquí a Jalapa, lugar de nuestra nueva misión. Día que me permitió hacer memoria de lo vivido en aquella ocasión. ¡Cuántas sorpresas!
 


* Detención de la policía y retención de la placa del microbús que nos transportaba de Mejicanos a Jalapa. Situación que impidió un buen viaje sin estrés ni agitación. 

* Encuentro con Monseñor Julio Cabrera Ovalle y el presbítero Raúl Stuardo Castañaza, quienes habían llegado a la frontera de San Cristóbal para acogernos y regresar juntos. 

* Acogida en el obispado con todo el equipo que trabaja con Monseñor y un almuerzo delicioso y abundante… 

* Llegada a nuestra nueva casa. Impresionante cuando entramos pues estaba vacía, no había ni un pedacito de palo donde sentarse un rato. 

* Primeros encuentros, primeros rostros conocidos de personas que venían a ofrecernos su servicio… todos esperaban encontrar monjitas con habito y velo. También ellos fueron sorprendidos… 

Podría continuar pero me quedo ahí …  


Chantal, Iris y Maribel


Frente a toda esta realidad no tengo, en mi corazón, otra palabra que esta: GRACIAS. Todo este año ha sido un camino de gracias recibidas y dadas, de vida compartida, de experiencias grandes y pequeñas… 

 
Hoy, empezamos el día agradeciendo a Dios todo lo vivido en esta querida tierra de Guatemala y este rincón amado de Jalapa. Que se ha convertido en nuestra casa y nuestra familia. Por la tarde, nos disponíamos a compartir un cafecito, cuando llegó a visitarnos la primera persona que conocimos en este lugar con quien festejamos alrededor de una tasita de café bien calientita que nos calentó el estómago y el corazón. Momento en que recordamos muchos momentos significativos compartidos con esta gente bella. ¡Presencia muy significativa! Por la noche otra familia del barrio vino a visitarnos y compartir la alegría que le da nuestra presencia. Y así hemos ido recibiendo gestos de cariño que acompañan y dinamizan nuestra misión. Nos sentimos en familia y agradecemos a Dios este gran Don.


Que el Señor nos conceda la felicidad y la fidelidad a su Amor y a la Misión que nos ha sido confiada por la Iglesia y por nuestra Congregación.

12 febrero 2015