Por fin un pequeño signo de vida con la llegada del año nuevo de 2014. Les deseamos un Feliz Año Nuevo y muchas cosas bellas, sobre todo la paz. Ésta nos ha faltado durante el año de 2013. La
violencia se instaló en nuestro país y en el corazón de lo centro-africanos,
que han sufrido muchas cosas y se volvieron violentos: el Señor nos perdone...
Gracias por su apoyo y sus oraciones para con nosotras. Esto nos da fuerzas para mantenernos disponibles para todas las personas que encontraron cobijo en la fraternidad. Tuvimos a 300 personas. Después de Navidad un centenar fueron a buscar refugio en otro lugar. Los más pobres que no tienen a donde ir se han quedado con nosotras. No podemos abandonarlos para ir a otra parte. Continuamos pidiendo al Príncipe de la Paz un único regalo: PAZ. ¡Paz en nuestro país y en los corazones!
No puedo enviarles estas palabras sin compartir con ustedes una pequeña señal de la resurrección, que el Señor nos ha dado el 1 de enero de 2014. La noche del 31 de diciembre fue relativamente tranquila en comparación con otros barrios. Dormimos mejor después de la adoración de 23h a 0h. Saliendo por la mañana: ¡qué maravilla! Un arbusto de nuestro patio estaba completamente en flor. ¡Qué sorpresa! Floreció más temprano este año. Signo de esperanza de que la vida prevalecerá sobre la muerte... Estoy convencida de ello. Desde el 1 de enero las armas se oyen cada vez menos en nuestra zona. O Emmanuel, ¡que todo Bangui, la República Centroafricana y todos nuestros países en guerra encuentren la paz, tu paz!
¡Feliz Año Nuevo 2014!
Hermanita María Victoria
