Para las autoridades italianas
este grupo de extranjeros, es en primer lugar un grupo de inmigrantes
y esta manera de ver no simplifica para nada las cosas.
Por
otra parte, según los ecos que nos llegan, este tiempo en común se
está pasando bastante bien. No faltan dificultades, empezando por
las de la lengua común (el inglés), pero se siente que hay por parte de cada
uno, un verdadero empeño personal que es bonito y alentador.
Han
tenido ya un primer cursillo sobre la comunicación con Pia Barberis,
psicóloga de Turín y gran amiga de la Fraternidad. Los hermanos
han estado contentos y suponemos que Pia también, a pesar de lo
laborioso que fue para ella, debido a la lengua.